Complementación en la Ganadería 

LA DIMENSIÓN DE LO CONOCIDO 

En sus clásicas conferencias denominadas "Opiniones", FUCREA presento a el Ing. Agr. Phd Fabio Montossi, exponiendo sobre los Nuevos Sistemas Productivos, en el 1er. Congreso de Asesores CREA "La Producción Animal del Uruguay de los próximos 10 años: cómo será, dónde se ubicará, qué dimensiones tendrá." Este es un resumen de lo más destacado presentado por dicho profesional...


 ¿Cuáles sarán las tendencias del consumo de alimentos en el mundo y en particular de la carne?

A continuación, puntualizamos algunos cambios que están ocurriendo a nivel local y externo, y que deben considerase al momento de diseñar sistemas de producción orientados a generar alimentos, capaces de satisfacer los requerimientos de los consumidores ubicados en más de 100 mercados a los que Uruguay abastece. Existen una serie de factores que inciden en los cambios de actitud y motivación de los consumidores y sus preferencias, entre los que se destacan:

- Calidad de la carne (color, terneza, sabor, magra, etc.).

- Precio.

- Lugar de origen.

- Certificación de origen y de productos y proceso.

- Cambio climático y huella del carbono.

- Impacto ambiental de los sistemas de producción sobre los recursos naturales.

- Bienestar y sanidad animal.

- Seguridad alimentaria.

- Consistencia, diferenciación, y continuidad de la oferta del producto.

- Salud humana.

- Atributos culinarios, facilidad de preparación y cocción.

- Responsabilidad social.

 

¿Por dónde pasa la mejora de la competitividad del sector ganadero?

De los factores que están relacionados a las estrategias de origen interno, que permitan consolidar la participación de nuestro país en el mercado internacional, de los productos cárnicos y de la lana, se destacan:

a) Mantener y mejorar el excelente status sanitario que hoy ostenta Uruguay.


b) Fomentar todas aquellas políticas (macro y micro) económicas adecuadas, de mediano y largo plazo, que mejoren la competitividad y la inversión en el sector.


c) Generar productos diferenciados y de alto valor agregado.


d) Mejorar la consistencia y calidad del producto.


e) Consolidar la trazabilidad, inocuidad alimentaria y el bienestar animal en los procesos productivos y de transformación.


f) Consolidar a nivel internacional las estrategias de promoción y marketing, tanto a nivel de empresas individuales y como país.


g) Establecer alianzas estratégicas en los procesos productivos y de comercialización orientadas a nichos de mercado donde participen activamente los agentes comerciales nacionales e internacionales, con el apoyo del Estado.


h) Establecer nuevas formas de producción y de agronegocios integrales que tengan carácter sinérgico y de ampliación de mercados y de disminución de riegos de naturaleza productiva, comercial y ambiental (ejemplo de ellos serían el silvopastoreo, nuevos sistemas agrícola-ganaderos, etc.), frente al crecimiento de otros sectores (forestal y agricultura de secano), que compiten por espacio con la ganadería.


i) Asegurar que los sistemas productivos y de transformación respeten y mejoren la sustentabilidad de los recursos naturales.


j) Finalmente, el último factor, que está asociado con los ítems anteriores y que es esencial para la mejora de los mismos, es apoyar a la “innovación tecnológica” constante a nivel de todos los componentes de la Cadena Cárnica y Textil-Lanera, ya que hace a la competitividad del Uruguay en un contexto moderno de la Sociedad y Economía del Conocimiento.

 

¿Cómo debe posicionarse la ganadería frente al importante crecimiento del sector agrícola?

En un escenario en el que se evidencia un crecimiento muy importante del cultivo de soja, en el que actúa como gran dinamizador el precio de la oleaginosa, uno de los grandes desafíos que enfrenta este modelo es su impacto en el medioambiente, particularmente sobre los suelos de menor aptitud agrícola, los cuales ya han sido utilizados o que serán colonizados en el futuro. Además, del punto de vista del mercado, tanto la oferta (USA y Mercosur) como la demanda (China e India) se encuentra muy concentrada, lo que en un contexto de cambio climático aumenta el riesgo del modelo exclusivamente agrícola. La profundización de la complementación con la ganadería, en un diseño pastoril y de uso de granos, parece ser una opción capaz de dotar de mayor sustentabilidad ambiental y económica al agronegocio, particularmente en los suelos de menor aptitud agrícola.

Por otro lado, a nivel de la cadena cárnica bovina del Uruguay, para abordar este desafío a nivel de la producción, industrialización y comercialización de carnes, se requiere de un enfoque integral “Del Plato al Campo”, considerando el contexto altamente competitivo y cambiante, planteado por el crecimiento constante de la agricultura de secano, el aumento dramático del precio y renta de la tierra, y las tendencias de cambio en los patrones de consumo en los mercados destino de los productos agroalimentarios que Uruguay exporta. Ello nos lleva a la necesidad de “repensar” nuestra ganadería, en un escenario en el que debe, al mismo tiempo, competir y complementarse con la agricultura y forestación.

Uno de los determinantes que contribuyen con el crecimiento de la agricultura a nivel nacional, ha sido el aumento de la demanda y del precio de los granos a nivel mundial. Por otra parte, se verifican incrementos de productividad por unidad de superficie de la mayoría de los granos, particularmente maíz y sorgo, producto en general, del uso de transgénicos y siembra directa, mejor control de plagas y enfermedades, uso intensivo y más eficiente de fertilizantes, maquinaria más sofisticada de gran capacidad operativa, aumento de escala de producción, mano de obra calificada, la aparición de grandes empresas que mejoran su eficiencia en logística y servicios, etc. Todos estos factores, contribuyen a generar una alta competitividad al sector. No cabe duda, a su vez, que una de las más importantes herramientas disponibles para generar competitividad en la ganadería es la innovación tecnológica.

 

Este enfoque nos introduce al concepto de “Ganadería de Precisión”, lo cual necesariamente nos lleva a un nuevo plano de intensificación, con un uso más eficiente de los recursos (suelo, planta, suplemento, animal, recursos humanos, infraestructura, operacionales, etc.), orientación competitiva (sistema de producción-mercado), gerenciamiento eficiente (gestión de todos los recursos disponibles) y conocimiento (capacidades y destrezas de los RRHH) de la mayoría de los componentes que hacen al agronegocio de la ganadería, manejo de la logística y servicios asociados al negocio, etc.

¿Cuáles son los desafíos de la cría vacuna en el Uruguay?

Para hacerla más competitiva debemos cambiar el enfoque de la orientación de esta actividad.

Se ha evidenciado la existencia de medidas de relativo bajo costo (diagnóstico de gestación, manejo de la condición corporal, reducción de carga animal del sistema, destetes precoces y temporarios, manejo invernal de la recría, etc.) que permiten superar ineficiencias en el proceso de cría y determinan un alto retorno económico a nivel del sector. Existe un importante camino tecnológico a recorrer en la intensificación de la cría, donde juega un papel fundamental un ajuste más “a medida” en los diferentes procesos, de manera de optimizar la utilización de insumos y tecnologías a aplicar. A diferencia de la invernada, el rodeo de cría es un componente muy heterogéneo de categorías y requerimientos nutricionales, donde el aporte indiscriminado de insumos, no sólo puede resultar antieconómico sino en algunos aspectos, contraproducente. De cualquier manera, el techo de producción y de ingresos logrables en esta orientación productiva, aún están muy lejos de lo que se obtiene en la actualidad en condiciones comerciales.

El análisis de la composición de las ventas por categoría en los sistemas de cría, remarca el concepto de que estos sistemas son “esencialmente sistemas de producción de carne”, donde -además de la venta de terneros-, la venta de vacas de invernada, vacas gordas y vaquillonas (según sea el caso) juega un rol fundamental en la estructura de ingresos del sistema.

Solamente superado cierto nivel de intensificación, la mayor disponibilidad de alimento es más eficientemente capitalizable por categorías en recría o engorde, ya que los procesos reproductivos requieren de tiempos mínimos para completarse. Manejando las relaciones de precios históricas, un énfasis excesivo en el incremento de las tasas de preñez en ciertos sistemas, puede redundar en una pérdida de oportunidad de orientar insumos hacia el proceso de invernada de vacas, de mayor eficiencia y menor tiempo de retorno. Sin embargo, la conveniencia de una mayor tasa de descarte de vacas está fuertemente ligada a los precios de las categorías de venta, la edad de entore de las vaquillonas y otros factores como la política de descarte de hembras y la estructura de edades del rodeo de cría.

En sistemas más extensivos y bajo la influencia de la incidencia de ciertos supuestos para su análisis, el incremento en la tasa de preñez resulta en una mayor productividad y, a menos que dicha mejora en la preñez se logre en base a costos muy elevados, también se traduce en un aumento del beneficio económico. En estos sistemas, donde no hay recursos para un engorde eficiente, es preferible orientar esfuerzos e insumos a la producción de terneros/as y liberar área para el rodeo de cría comercializando las vacas para invernar.

Finalmente, se destaca la importancia de la edad de entore de las vaquillonas, cuya reducción determina una sustancial mejora en la eficiencia del sistema, al reducir el número de animales en recría y en consecuencia incrementar el número de vacas en producción. Este efecto es consistente tanto en sistemas intensivos como extensivos.

 
¿Qué rol le asigna a la mejora genética en la ganadería del futuro?

“La mejora genética” se ha transformado en una herramienta fundamental de mejora de la competitividad de países y especies, a través del
incremento de la productividad, diferenciación y agregado de
valor a los productos y procesos. La selección genómica será un elemento “crítico” de generación de competitividad en los próximos años”.

A nivel internacional, la mejora genética se ha transformado en un factor decisivo de competitividad de diferentes agroindustrias, influyendo inclusive en la desaparición de empresas y en la participación de países en el mercado internacional. Ejemplo de ello, ha sido el crecimiento de la producción porcina, aviar y de pescados. Los crecimientos en la producción y calidad de producto de estas carnes han sido espectaculares en comparación con otros sectores, particularmente, las carnes bovinas, ovinas y caprinas, la lana, la leche caprina, etc.

Existen abundantes ejemplos en la producción porcina y aviar, de cómo la producción, transformación y comercialización se han asociado y globalizado a nivel internacional, generando productos consistentes, de calidad, y de abastecimiento regular durante todo el año. En estos sectores, la mejora genética juega un rol fundamental sobre la eficiencia productiva y económica del sector. Tanto es así, que las grandes compañías seleccionan, reproducen y distribuyen los mejores reproductores al sector primario, en la búsqueda del incremento de la productividad, consistencia y calidad del producto que ofrecen a los consumidores. El objetivo es ofrecer al consumidor un producto de bajo costo, siempre disponible, siempre igual, de calidad e inocuo y saludable. No existen dudas en cuanto al aporte realizado por la mejora genética en la búsqueda de éste objetivo primordial.


Nuestro país tiene una rica experiencia en la mejora genética que viene de nosotros como Nación. Generación tras generación de cabañeros y sus gremiales de base (Asociaciones de Criadores) y su referencia “madre” (la Asociación Rural del Uruguay), han invertido y fomentado el desarrollo de la mejora genética de ovinos y bovinos. La Cabaña Nacional cuenta con una gran tradición y reconocimiento nacional y regional, por sus productos y seriedad en el trabajo.

Desde aquellas épocas donde los cabañeros solo seleccionaban los animales por aspectos fenotípicos (“lo que se veía”) hasta la actualidad, donde se han incorporado además la información objetiva-genotipo (“los genes que porta el animal para diferentes características de producción y calidad del producto, separando así los efectos ambientales”), el objetivo sigue siendo el mismo; “generar animales productivos con gran plasticidad que se adapten a los diferentes sistemas de producción y a las demandas actuales y futuras de los mercados”.

 En un contexto de globalización mundial de la mejora genética y de la comercialización de reproductores bovinos, y los mayores esfuerzos en la mejora genética nacional, se deben concentrar en:

a) Capacitación de cabañeros y sus clientes.

b) Consolidación de las evaluaciones genéticas poblacionales.

c) Evaluación internacional de reproductores. La comercialización de reproductores tenderá a ser globalizada, donde los reproductores de los diferentes países competirán (a nivel de cada raza y entre razas) para los diferentes sistemas de producción y nichos de mercados. Este camino lo ha recorrido exitosamente la Hereford y el INIA.

d) La comercialización y evaluación genética de reproductores en el futuro requerirá cada vez más de la comprobación de parentesco por ADN. En un hecho histórico y reciente, la ARU estableció que este es un requisito obligatorio para la definición de la genealogía de la cabaña nacional.

e) La selección genómica será una realidad en futuro y cambiará la genética mundial, para ello debemos prepararnos en infraestructura, capacitación de recursos humanos, consolidación de alianzas nacionales e internacionales entre gremiales, empresas, instituciones, etc.

f) Consolidar la incorporación de nuevas características para la generación de DEPs que hacen a la competitividad a cada raza y de la ganadería como un todo, entre las que se destacan en ovinos características reproductivas y resistencia de la fibra y en bovinos características reproductivas, tamaño adulto y características de calidad del producto. Para el caso de la reproducción, en particular, muchos cabañeros y técnicos ha reconocido la importancia de ser un componente crítico en la generación de beneficios económicos en los sistemas productivos, sin embargo, la misma recientemente se considera en los programa de selección bovina (no incluida aún en ovinos).

g) La posibilidad cercana de conocer porciones importantes del ADN de animales específicos traerá un desarrollo científico importante en la detección de combinación de genes que favorezcan las características de producción. En este proceso cobrará cada vez más importancia el disponer de información productiva individual de éstas características para lo cuál, la trazabilidad y los sistemas de recolección de información de las evaluaciones genéticas pueden llegar a convertirse en una ventaja competitiva importante dentro de la región. Aquí tenemos un gran desafío conjunto con INAC para llegar a la canal, rendimientos, calibres y pesos de cortes de valor, juntando la selección poblacional, trazabilidad, y cajas negras de los frigoríficos.

h) Propender al uso generalizado de Índices de Selección en la mejora genética de bovinos y ovinos, de manera de maximizar el impacto económico de la mejora genética de acuerdo al sistema de producción que se utilice y los mercados de destino.

 ¿Cómo ve la interacción futura entre la industria y el sector ganadero?

En cuanto a la relación entre la producción e industria, nos podemos plantear la siguiente pregunta: ¿Estamos frente a un cambio de “paradigma” en la relación histórica entre los agentes de la producción y de la industrialización?

Algunos aspectos que nos pueden ayudar a tener una expectativa positiva se pueden asociar a:

- La necesidad de mayor disponibilidad de materia prima en relación a la capacidad de faena.

- Mayores oportunidades de mercado.

- Incremento de la capacidad de faena y de frío, e instalación de equipamiento e infraestructura para diferenciar y agregar mayor valor a los productos y procesos.

- Aumento de la “cartera” de clientes y de productos a ofrecer.

- Aumento de la “escala” del negocio a nivel nacional/regional/mundial debido a estrategias de fusión y/o compra de empresas.

- Mayor interés en desarrollar alianzas estratégicas internacionales/regionales con cadenas de distribución en los mercados destino para consolidar mercados, mejorar rentabilidad y sustentabilidad.

En la actualidad ya existen asociaciones que están creciendo entre los diferentes actores, que aunque en general son puntuales y asociadas a nichos de mercado, están indicando cierta tendencia a un mayor grado de búsqueda de asociativismo.